Nuevo escenario electricidad

La pandemia de COVID-19 ha generado un cambio en las pautas de consumo y movilidad de la población en todo el mundo, así como en el desarrollo económico estimado para los próximos años. La incertidumbre sobre su duración, impacto económico y social o las diferentes respuestas políticas que tendrán lugar condicionan la existencia de una amplia variedad de futuros energéticos.

Aunque los efectos más inmediatos del virus sobre el sector energético están claros: la demanda mundial de energía se reducirá en un 5% en 2021, las emisiones de CO2 relacionadas con la energía en un 7% y la inversión en energía en un 18%, en el futuro energético después de la crisis reina la incertidumbre. El último informe de la IEA (Agencia Internacional de la Energía) de 2020 analiza los distintos escenarios energéticos post-COVID, valorando las distintas trayectorias de la pandemia que condicionan el futuro de la energía.
Una de las principales fuentes de emisión de gases a la atmósfera es la generación de energía. Es por eso que, frente a una etapa post-COVID centrada en la reconversión y la reconstrucción económica sostenible, se impone cambiar la forma en la que producimos, almacenamos y consumimos energía.

La eficiencia energética es crucial para el cambio de juego: según el informe de la IEA, Capturing the Multiple Benefits of Energy Efficiency, si adoptamos la eficiencia energética como primera opción de consumo para nuevos suministros de energía, se podría conseguir la reducción de emisiones necesaria para no superar el máximo de calentamiento global de 2°C. Además, según el citado informe, se calcula que la economía global podría crecer hasta 18 billones de dólares para 2035 gracias a la eficiencia energética, que proporciona otros beneficios como el desarrollo económico, la creación de empleo o la reducción de la contaminación, además de la mejora de la salud humana o el alivio de la pobreza.

Tal vez te interese

Es una máquina térmica que cumple una doble función, la de climatización de la vivienda (tanto calefacción como refrigeración) y la de producción de agua caliente sanitaria. Para ello realiza un intercambio térmico con el exterior, extrayendo o expulsando el máximo calor posible dependiendo del modo de funcionamiento.

Ver más

Las calderas renovables funcionan gracias a un intercambio de calor a través del aire (aerotermia) o de la tierra (geotermia) con el interior de la vivienda. Están formadas por cuatro elementos: un compresor, una válvula de expansión y dos intercambiadores de calor (evaporador y condensador) que forman un circuito cerrado por el que circula un gas refrigerante. Gracias al aprovechamiento de la energía presente en el medio exterior se satisfacen las necesidades de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con una misma máquina térmica de manera eficiente y renovable.

Ver Más

La gran ventaja de estos sistemas frente a otras opciones convencionales es que se pueden alcanzar rendimientos de más del 400%. Estos valores son dependientes de las condiciones climatológicas de la ubicación pero, aun teniendo condiciones muy adversas, se pueden alcanzar rendimientos del 200% o, en caso de que fuese necesario, hacer una hibridación con geotermia.

Ver más

A pesar de que la temperatura exterior de la ubicación en la que este situada la vivienda afecta al consumo eléctrico y al rendimiento de la máquina, las calderas renovables siguen siendo mucho más rentables y eficientes que otros sistemas convencionales.

Ver más

Las políticas energéticas incluyen cada vez medidas más restrictivas en el ámbito de la eficiencia energética y la renovación de equipos con el objetivo de evitar el uso de combustibles fósiles. Por ello las bombas de calor, hasta ahora desconocidas por la mayoría de la población, están ganando mucho peso en el mercado como una alternativa eficiente, limpia y rentable.

Ver más

Te ayudamos

Contáctanos de forma gratuita y te resolveremos tus dudas.

Close